- Tener una página segura. Invertir en certificados de seguridad de la web.
- Actualizar constantemente el software de la página.
- Utilizar plataformas de pago seguras. Estas se han ido perfeccionando con el correr de los meses y existen excelentes opciones.
- Mantener estrictos protocolos de seguridad en las entregas.
- Utilizar una conexión segura. Evitar comprar haciendo uso de redes wifi públicas, ya que no ofrecen ninguna garantía de seguridad.
- Buscar tiendas online cuya dirección empiece por HTTPS y muestren un candado en la barra de direcciones. Esto garantiza que la información que se transmite esté cifrada y segura.
- Revisar la información que proporciona la tienda online: quiénes son, dónde tienen domicilio fiscal, que formas de pago permiten, política de envío, etc.
- Indagar sobre la tienda en redes sociales. Ver cuantos seguidores tienen, comprobar opiniones, entre otros. Ello dará mayor seguridad en la compra.
- Si se tiene dudas sobre la fiabilidad de una tienda online, es mejor descartarla y buscar una alternativa.
- Al momento de recibir los productos, mantener la distancia social, usar mascarillas y protector facial, así como desinfectar todos los productos recibidos.



