España: Gobierno recomienda abrir hoteles y balnearios sin aparcacoches, habitaciones ‘desnudas’ y bufé en bandeja

El borrador que el Gobierno encargó hace dos semanas al Instituto de Calidad Turística de España (ITCE) para definir cómo se abrirán hoteles, balnearios, restaurantes, campings…en definitiva, todo el sector turístico, ya está definido, sólo falta que lo apruebe el Ministerio de Sanidad.

El informe, al que ha tenido acceso EL MUNDO, establece protocolos sanitarios que priman sobre todo el distanciamiento social, y no tanto el aforo, en los establecimientos.

Se han elaborado un total de 21 protocolos (uno para cada subsector), de manera que si un establecimiento hotelero tiene piscina, spa, restaurante, gimnasio y servicio de masaje tendrá que aplicar un plan específico a cada una de estas áreas.

En un hotel, por ejemplo, el cliente que acceda con un coche privado tendrá que aparcarlo, no tendrá servicio de aparcacoches, para evitar así que un empleado del establecimiento pueda tener contacto con un vehículo ajeno.

“Cuando el personal preste el servicio de transporte de equipaje del cliente, deberá realizarse en condiciones de seguridad. Para ello, este personal dispondrá de guantes desechables y/o toallitas desinfectantes para limpiar asas, manillas, etc. En cuanto al servicio de aparcamiento, debe evitarse la manipulación de coches de clientes por parte del personal”, dice el borrador. 

EL ASCENSOR, DE UNO EN UNO

En el servicio de recepción se mantendrá una distancia entre los clientes y en un mismo ascensor sólo podrán entrar las personas que vayan juntas o compartan habitación. De no ser así, los clientes accederán de uno en uno.

El personal de recepción dispondrá de mascarillas o máscaras protectoras y a la hora de hacer el check in se priorizará el pago con tarjeta. La llave de la habitación ya no se dejará en recepción,y siempre se desinfectará tras el uso.

Fuentes cercanas al ICTE explican que “no es lo mismo un hotel boutique, mucho más pequeño, que uno de 600 metros cuadrados”. Por eso, cada establecimiento tendrá que elaborar su propio plan de contingencia, siguiendo estas pautas.

SIN REVISTAS, NI DECORACIÓN

En los hall de los establecimientos ya no habrá revistas ni periódicos, y las habitaciones serán mucho más sobrias de lo habitual: sin cojines, alfombras y sin cualquier elemento de decoración que pueda inducir al contagio al tocarlo. Los accesorios del baño “también se reducirán a la mínima expresión”.

“Debe analizarse la reducción de textiles (incluidas alfombras) en la habitación, objetos de decoración y ammenities para actuar de acuerdo al plan de contingencia definido (…) Las mantas y almohadas en los armarios deben encontrarse protegidas“, señala el borrador.

El secador de pelo en la propia habitación se debe limpiar (incluido el filtro) a la salida del cliente y las perchas, en caso de que no se ofrezcan precintadas, deben ser desinfectadas a la salida del cliente.

De lo que se trata, explican fuentes cercanas, “es de que haya una máxima desinfección entre uso y uso de cualquier elemento común y siempre primando una distancia social”.

Por ejemplo, en los aseos se recomienda el uso de papeleras a pedal, y la grifería, a ser posible, sin contacto (a pedal). En todos los espacios habrá surtidores de gel. 

EL BUFÉ, ASISTIDO

En lo que respecta al bufé del desayuno, cada establecimiento elegirá la fórmula más pertinente para evitar el contacto. Lo que no habrá son amplias mesas donde cada cliente coge a su gusto el menú. Este será asistido: lo servirá el camarero o se optará por el clásico desayuno continental servido en bandeja individual. El cliente no podrá escoger la fruta de una bandeja, se le servirá en un pack.

“También deben eliminarse de todas las tipologías de servicio los elementos y equipamientos de uso común (vinagreras, saleros, aceiteras, máquinas de bebidas, azucarillos, etc.) y cualquier elemento decorativo. Además, el establecimiento debería considerar, atendiendo a sus instalaciones, un itinerario sugerido o predefinido para evitar aglomeraciones en determinadas zonas y prevenir el contacto entre clientes”, señala el documento.

Si el hotel tiene restaurante, se hará reserva y se respetarán los turnos. En este sentido el protocolo del ICTE prima la distancia social y no tnato el aforo. El plan de desescalada del Gobierno para la hostelería fijaba un aforo máximo para las terrazas, por ejemplo, del 50%, y también para el interior de los establecimientos, ya en la fase dos.

El ICTE, sin embargo, no recomienda límite de aforo, sino que prima que haya una distancia de dos metros entre mesas. 

LAS PISCINAS Y PLAYAS: LA GRAN DUDA

Lo que aún falta por definir es cómo proceder con las piscinas, los spas, balnearios y playas, dado que no existen informes que expliquen cómo se comporta el virus en el medio acuático.

El ICTE ha pedido un estudio al CSIC, que sería pionero, para que investigue al respecto. Mientras extraiga las conclusiones se recomienda mantener cerradas piscinas y spas.

Si un hotel da servicio de fisioterapia o tratamientos de belleza se aplicarán las medidas que ya hay ahora: distancia de seguridad, desinfección de los espacios e higiene máxima. Los clientes, ademas deberán firmar una delcaración responsable en la que aseguran que no tienen riesgo de contagio.

Publicado en EL MUNDO

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