Innside by Meliá, de la cadena de hoteles Meliá Hotels International
Hotel Innside by Meliá Lima

Meliá Hoteles: “El turismo no se va a reactivar hasta que haya una vacuna”

  • Representantes de la cadena en Perú manifiestan que lo que se viene para el sector hotelero aún es incierto

El Sector Hotelero ha sufrido de forma considerable el impacto de la emergencia sanitaria por el Covid-19. Las instalaciones de alojamiento han vivido una experiencia desconocida e inusual para la actividad turística con las fronteras cerradas, sobre todo en el caso de las cadenas hoteleras que tienen a su mayor demanda en el turismo receptivo, como es el caso de la cadena hotelera Meliá Hotels International. Con dos hoteles en Lima, el grupo busca fórmulas para resistir.

Fernando Gagliardi, gerente de operaciones y ventas del grupo Meliá para Sudamérica y César Navarro, gerente general del hotel Innside del grupo hotelero, conversaron con Día1 acerca de la situación actual y de lo que se viene para el sector hotelero y el turismo.

“El impacto fue tremendo. Incluso antes de que lo viéramos como pandemia desde enero, cuando empezaron las cancelaciones de China, de India, pero en ese momento no lo vimos en su real dimensión. Pasaron las semanas y literalmente se empezó a cancelar todo. Al inicio sí algunos postergaron para septiembre u octubre, pero luego cancelaron. Sabemos que el turismo no se va a reactivar hasta que haya una vacuna.

El efecto en Perú es como en todo el mundo y la industria que más sufre es la del turismo. En Latinoamérica fuimos los últimos en entrar a la crisis, y seremos de los últimos en reactivarnos. En la región tenemos ahora algunos hoteles operativos, pero se siente que las ocupaciones son bastante menores, ínfimas y tomará algún tiempo recuperarlas”, comentan.

Nivel de ocupación de los hoteles en Perú durante la cuarentena

“Acá en Lima tuvimos suerte y se trabajó mucho en conseguir grupos. Desde que empezó la cuarentena, recibimos al Grupo de paz de EE.UU., que prácticamente nos hizo el mes de marzo. Además, hemos trabajado con grupos de repatriados, sobre todo al inicio que había una tarifa social más acorde. Ahora mismo, estamos trabajando con grupos de trabajadores de mineras, pesqueras y todo tipo de empresas que están haciendo sus cuarentenas y siguiendo sus protocolos para incorporarse, pero con tarifas muy castigadas. Entonces, por más que tu ocupación no sea baja, la ganancia es muy poca, como para mantener la operación del hotel y no generar más porque tampoco podemos vender complementos (bar, restaurantes, etc)”, afirman.

Nueva normalidad

“Hemos visto muchos estudios, pero nadie tiene la bola de cristal que pueda darnos una fecha de cuándo el negocio va a repuntar. El sentimiento que vemos de los clientes es que tienen ganas de viajar. Todo este tiempo de confinamiento potencia a hacer cosas placenteras pero, de otro lado, también hay un tema a nivel presupuestario por el desempleo y la caída de ingresos que es una limitante. Tenemos ahora un nivel de reserva para el 2021, que es mayor que lo que teníamos para el 2020, lo que nos da expectativas positivas a futuro. No es que el 2021 estaremos como en el 2019, pero rompe un poco con los estudios que dicen que recién en el 2023 se recuperará. En cada región habrá un comportamiento distinto.

En Lima vamos a depender de cuando se abran los vuelos internacionales. Ahora que se abrieron los vuelos nacionales y se promueva el turismo, Lima [donde tenemos nuestros dos hoteles] claramente no será un destino donde pasar vacaciones y menos a un hotel de 4 o 5 estrellas, más bien la gente de Lima se irá a otras regiones del país. Así que tendremos que seguir buscando a las mineras, al corporativo, hasta que el espacio aéreo internacional se pueda reactivar”, afirman.

¿Han subido la tarifas?

“De manera general tratamos de mantener los precios en nuestros hoteles, pero estamos en un entorno competitivo porque otras cadenas bajan sus precios para cerrar negocios. Cuando es necesario trabajamos con fuerza en ofertas y hacemos excepciones siempre analizando el retorno que se podría generar. Por lo general, lo hacemos para largas estancias, pero no podemos vender a cualquier precio, no podemos perder nuestro posicionamiento. De un punto de vista global, trabajamos en dos frentes: la operativa centrada en nuestros protocolos sanitarios con un rigor importante. Y lo segundo en ofrecer flexibilidad a los viajeros para realizar cambios en sus fechas. Nuestra apuesta va por ser flexibles, más que bajar tarifas porque también hemos tenido costos adicionales para implementar los protocolos”, manifiestan los representantes de la marca en Perú.

Eventos corporativos

“El segmento corporativo era una parte muy importante del ingreso de alimentos y bebidas para los hoteles, muchos de ellos amarrados con habitaciones. En el caso de Innside estábamos por inaugurar un salón nuevo de 130 personas, lo vamos a terminar de construir aunque sabemos que la parte de eventos será lo último que se va a reactivar. Ha sido un gran impacto, se cancelaron muchos eventos de empresas y de ciudad como Perú Moda. En nuestro caso, los eventos representaban el 40% del total de ingresos de alimentos y bebidas”.

¿Habrá un efecto rebote para la hotelería?

“Yo creo que sí podría darse en los viajes leisure (de ocio), pero el de negocios estará golpeado, ya que muchas empresas se han acostumbrado a hacer reuniones como ahora, por lo que estimo que si antes realizaban tres eventos internacionales al año, harán solo uno en físico y los demás de forma virtual. Han visto lo que se puede hacer online y al estar las empresas golpeadas tendrán menos posibilidades de costear viajes”.

Nivel de ocupación actual

“Del 75% al 80% hasta el momento, pero no podría hacer una proyección exacta para los siguientes meses porque nuestro contrato con una de las empresas va a hasta mediados de agosto. Creemos que sí podremos mantener esta ocupación hasta fin de año.

Este es un año que no va a servir para la estadística. Todo el presupuesto tanto en enero como febrero está desechado, así que lo que estamos tratando de hacer los hoteles es no cerrar, cuidar instalaciones y puestos de trabajo. En ello nos hemos enfocado. No son solo cinco meses, lo que viene es igual o más incierto. Felizmente no hemos parado, así que si podemos continuar de la misma forma creo que podríamos alcanzar un 35% a 40% de lo que tuvimos el año pasado a finales del 2020, pero todavía no sabemos. El objetivo es que el hotel se mantenga en azul para pagar los servicios básicos. Ahora todo se va a tratar de generar confianza”, culminan.

Fuente: El Comercio

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